20 enero, 2026

La tradición cuenta que el origen de esta receta nace de por María de Angulo quien, ante la hambruna que azotaba a Chiapa de Corzo, repartió carne, semillas y verduras. De esa generosidad surgió la base de lo que hoy es uno de los platillos más emblemáticos de Chiapas.
En Chiapa de Corzo, hay un platillo que no solo alimenta el cuerpo, sino también la memoria colectiva del pueblo: la pepita con tasajo, considerada la comida grande y símbolo profundo de la Fiesta de Enero.
La tradición cuenta que el origen de esta receta nace de un acto de solidaridad. Fue María de Angulo quien, ante la hambruna que azotaba al pueblo, repartió carne, semillas, frutas y verduras entre la población. De esa generosidad surgió la base de lo que hoy es uno de los platillos más emblemáticos de Chiapas, la cual guarda secretos en torno a su preparación.
Este guiso se prepara con tasajo, carne seca salada, bañada en una espesa salsa de pepita de calabaza. Su presencia es inseparable de la Fiesta Grande de Enero, especialmente el 20 de enero, día en que Chiapa de Corzo rinde honor a San Sebastián Mártir.
Pero su preparación no es común. Cocineras y cocineros tradicionales aseguran que no cualquiera puede elaborar la pepita con tasajo. Existe la creencia de que solo quienes poseen un “privilegio gastronómico” logran que la salsa no se corte.
La pepita con tasajo no es solo un platillo: es herencia viva, símbolo de resistencia indígena, fe compartida y solidaridad comunitaria. Probarla en Chiapa de Corzo es acercarse al corazón de una tradición que, generación tras generación, sigue dando identidad al pueblo chiapaneco.
