Participaron 1500 soldados, marineros, oficiales y agentes
En Nicolás Romero, los fiscales confirmaron la participación de veinte policías en secuestros y extorsiones de operadores de transporte público, por lo que la policía fue detenida.
Los hombres que se enfrentan a la cámara son los detenidos; los agentes armados de espaldas a la cámara llevaron a cabo los arrestos
Gustavo Castillo y el equipo editorial
Un alcalde, cinco funcionarios municipales de seguridad pública y un presidente honorario del Sistema Local de Desarrollo Familiar (DIF) fueron arrestados ayer en diferentes distritos del estado de México por sus presuntos vínculos con el crimen organizado.
Esto ocurrió durante un gran despliegue de fuerzas federales y estatales llamada Operación Enjambre, cuyo objetivo era ejecutar 14 órdenes de arresto, informó la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC). Según las autoridades, los funcionarios detenidos facilitaron las actividades de bandas criminales como La Familia Michoacana, Cártel de la Generación Jalisco Nueva (CJNG), Unión Tepito, Nuevo Imperio y Anti-Unión Tepito.
Más de 1.500 oficiales de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (FGJEM), la Guardia Nacional, el Ejército, la Marina, así como las secretarías de seguridad estatal y federal participaron en la operación. Los uniformados se movilizaron simultáneamente en Amanalco, Texcaltitlán, Santo Tomás de los Plátanos, Tonatico, Tejupilco, Chicoloapan, Ixtapaluca, Naucalpan, Coacalco y Jilotzingo para detener a los acusados por vínculos directos o indirectos con la extorsión, el secuestro y el homicidio.
Uno de los sospechosos era el director de Seguridad Pública de Texcaltitlán, Isidro Cortés Jiménez, quien, al enterarse de que estaban detrás de él, decidió tomar su arma de servicio y dispararse en la cabeza en el puesto de mando. En este municipio, el 8 de diciembre del año pasado, los vecinos de la comunidad de Texcapilla se enfrentaron a clubes y machetes miembros de La Familia Michoacana, que los estaban extorsionando. La cifra de muertos fue de 14 a 11 delincuentes y tres locales.

Ayer a las 7 de la mañana, los agentes llegaron a Amanalco, junto al Valle de Bravo, donde detuvieron a la presidenta municipal María Elena Martínez Robles. Martínez se postuló para un cargo bajo el Movimiento Ciudadano, y antes de asumir el cargo se acercó a Morena. Los oficiales también arrestaron al jefe de policía, Manuel Alejandro Rangel Salgado.
También en esa parte sur del estado, fue detenido el director de Seguridad y Tráfico de Tejupilco, Eraclio Campuzano. Mientras tanto, en Santo Tomás de los Plátanos no encontraron su objetivo. Según fuentes estatales, fueron tras la alcaldía María del Rosario Matías Esquivel (PRD), que no se presentaron a una reunión de la mañana a la que fue convocada.
La Operación Enjambre también incluyó municipios en el este. En Ixtapaluca, Rodolfo Chávez Torres, director de operaciones de Seguridad Ciudadana y Prevención, y Roberto Malpica Santos, jefe regional de ese departamento, fueron capturados. También estaban buscando a dos comandantes de policía de Chicoloapan, pero huyeron.
Otro grupo de agentes se dirigió a Naucalpan, donde arrestaron a Omar Leyva, subdirector de Seguridad Ciudadana y Movilidad; también llevaron a cabo acciones en Jilotzingo, pero no encontraron al comandante que estaban tratando de arrestar. Tampoco tuvieron éxito en Coacalco, donde fueron tras dos funcionarios públicos.
En Tonatico, al borde de los estados de Guerrero y Morelos, detuvieron al presidente honorario del DIF (Sistema de Desarrollo Familiar), Ellery Guadalupe Figueroa, esposo del alcalde de ese distrito, Marlem Ayala Sánchez (PAN).
Estas acciones se llevaron a cabo después de meses de trabajo de inteligencia entre las autoridades estatales y federales, que terminó con la FGJEM compilando archivos contra 14 funcionarios municipales.
La Operación Enjambre es la primera de esta magnitud que se lleva a cabo en el estado. Sin embargo, a principios del pasado mes de septiembre, la fiscalía del Estado de México detuvo a los directores de seguridad de Aculco, Carlos Alberto Díaz Gómez, y Acambay, Eulises González, en el transcurso de cinco días, acusándolos de estar involucrados en la muerte del comisionado de seguridad de Tenancingo, Agustín Oropeza. Justo Mendoza Cárdenas, director de seguridad de Atlacomulco, sigue en libertad por su presunta participación en este crimen.
También en ese mes, los jefes de seguridad de Tlatlaya, Luis Ángel Nicolás, y Coatepec Harinas, Juan Cruz Solano, fueron arrestados; actualmente están siendo procesados por proteger a la Familia Michoacán.

Una orden de arresto que data de abril pasado contra el jefe de seguridad de [la ciudad de] Nicolás Romero, Adrián Mauricio Sánchez Mitre, quien supuestamente está involucrado con el CJNG, es sobresaliente. En Nicolás Romero, los fiscales confirmaron la participación de veinte policías en secuestros y extorsiones de operadores de transporte público, por lo que la policía fue detenida.
En las últimas semanas, el secretario de Estado de Seguridad, Cristóbal Castañeda Camarillo, ha mantenido reuniones con alcaldes electos que asumirán el cargo el 1o de enero, a quien sugirió delegar al estado el nombramiento de jefes de seguridad locales para tener un mayor control y evitar que terminen confabulados con criminales.
Según datos oficiales, La Familia Michoacana opera en los municipios de Amanalco, Texcaltitlán, Santo Tomás de los Plátanos, Tonatico y Tejupilco, en el sur del estado. En Coacalco predominan la Anti-Unión Tepito y el CJNG. En Naucalpan y Jilotzingo, Unión Tepito. Las tres demarcaciones se encuentran en el oeste del Valle de México. En Ixtapaluca y Chicoloapan, en el este, el CJNG está presente; en este último, La Familia Michoacana también opera.
