Denisse G. Gómez, Carlos Villalobos y Héctor de Lira
febrero 14, 2023
Entender la complejidad de México desde fuera puede parecer para muchos casi imposible. Explicar lo que pasa en las calles y en las comunidades del país, sin vivirlo en primera persona, es arriesgado e incluso puede ser percibido como ilegítimo. De igual manera para quienes somos mexicanos pero vivimos fuera de México, ver y juzgar al país desde el exterior es algo que se encuentra cargado de lejanía y ajenidad.

Ilustración: Patricio Betteo
No obstante, la distancia también representa una oportunidad. Bien lo explica la analogía del catedrático de Harvard, Ronald Heifetz: muchas veces para quienes están atorados en la pista de baile y se dejan llevar por el ritmo que mueve a la gente, la mejor opción es salir y subir al balcón por un momento, para así tener una perspectiva distinta que les permita ver los patrones que dirigen lo que pasa en la pista. En este sentido, las miradas desde la distancia de lo que pasa en México pueden aportar de manera relevante al debate nacional.
En el caso de Estados Unidos, donde se calcula que habitan más de 30 millones de mexicanos, la contribución de esta enorme diáspora en el país se debe de entender más allá de las remesas que se envían a México. Es importante que se aproveche al capital humano que se está formando en el extranjero, particularmente dentro del marco de colaboración económica y comercial de América del Norte y de vital importancia para las proyecciones económicas de México.
Por un lado, los hispanos representan entre el 7 y 12 % del alumnado de las Ivy League, uno de los grupos de universidades más prestigiosos del mundo. Y hasta antes de la pandemia, el Institute for International Education estimaba que existían alrededor de 16 000 mexicanos estudiando en universidades en Estados Unidos. Sin embargo, este número puede parecer bajo cuando se compara con las representaciones de otros países como India y China, que se cuentan en cientos de miles, mientras que sus respectivas poblaciones apenas superan los 2.5 millones de migrantes en el país.
Hay algo en estas cifras que no cuadra y que nos debe invitar a la reflexión. Siendo México el país que representa una importante parte de la migración a Estados Unidos y dada la importancia en la consolidación económica regional, no sólo se debe buscar un aumento en el capital humano que se forma en Estados Unidos y el extranjero, sino desarrollar más plataformas para canalizar la formación de proyectos que beneficien a México.
En ese sentido, quienes estamos fuera tenemos mucho que aprender de otras comunidades y el éxito que han tenido creando lazos entre su diáspora. En el caso de China e India, vemos redes académicas y profesionales consolidadas que prosperan en el extranjero y que mantienen activa a la comunidad en todos tipo de ámbitos profesionales. La comunidad mexicana parece mantenerse unida, pero sigue sin posicionarse en los más altos grados de estudios. Aunque el contexto y condiciones entre estos países es distinto, vale la pena cuestionar los factores de tan bajo índice de representación mexicana en la educación superior de Estados Unidos, con miras a identificar y potencializar medidas para revertir estas cifras.
Es ahí donde las asociaciones estudiantiles de mexicanos en el extranjero se vuelven muy relevantes. Particularmente en el medio universitario, las organizaciones estudiantiles en Estados Unidos han demostrado ser una plataforma sólida para el cambio social y para el fortalecimiento de la experiencia universitaria. Las asociaciones mexicanas en el extranjero se formaron con el objetivo de crear comunidad y de construir redes de apoyo para quienes aspiran a ingresar a tales universidades desde México, al tiempo que fomentan la colaboración y acompañamiento a estudiantes y profesionistas mexicanos en Estados Unidos.
Así fue como se consolidaron las asociaciones que hoy representamos en Columbia, con la Asociación de Estudiantes Mexicanos de Columbia (MEXSA); Harvard, con la Asociación de Estudiantes Mexicanos en Harvard (HUMAS); la Universidad de Chicago, con la Asociación de Mexicanos en la Universidad de Chicago (UCMA), entre otras que, a través de diferentes iniciativas buscan mantener conectada a la comunidad de estudiantes y académicos en sus respectivas universidades con México.
Como es costumbre, a donde quiera que vayamos, las mexicanas y los mexicanos nos buscamos para celebrar todo lo que nuestra identidad representa. Por eso, mucho de lo que hacemos como asociaciones es apoyar a las y los estudiantes que, tras apostar por una vida en el extranjero, se pueden llegar a sentir lejos de casa y ajenos a la cultura que los recibe. Porque aunque las oportunidades en el extranjero puedan llegar a ser muy atractivas, es inevitable cuestionarse si dejar México fue la mejor opción.
Y es que, si bien decidimos dejar el país buscando nuevas oportunidades, ambiciones y sueños que no pudimos encontrar en México, también nos sabemos responsables de los retos y los problemas económicos, sociales y políticos que se viven en el país. Por eso nos es imposible desprendernos por completo de la tan compleja realidad mexicana y, reconociendo nuestra posición de privilegio, decidimos desde nuestra trinchera académica en el extranjero, trabajar para investigar y analizar la situación de nuestro país.
Escribimos porque queremos acercar a México un poco de lo que tantos estudiantes mexicanos trabajamos desde nuestras universidades en Estados Unidos. Creemos firmemente que aproximar a México las investigaciones que realizamos en el extranjero es una forma de contribuir al diálogo y al debate nacional para contrarrestar los efectos negativos de la fuga de talento que se encuentra fuera de México.
Escribir es nuestra forma de aportar y mantenernos cerca, por lo que buscamos crear un espacio que se convierta en puente que vincule a las y los estudiantes mexicanos en el extranjero con quienes siguen en México. Así pues, nuestras asociaciones de mexicanos en Columbia, Harvard, y la Universidad de Chicago decidimos formar una alianza para colaborar con medios en México que permitan a miembros de nuestras universidades compartir sus intereses académicos, líneas de investigación y convicciones intelectuales con la comunidad en México.
Debido a que nuestras comunidades estudiantiles son muy diversas, con perfiles de mujeres y hombres de todas partes del país y cuyos proyectos especializados destacan en algunos de los foros académicos más importantes del mundo, queremos que se reconozca su trabajo de forma individual e independiente al de las asociaciones estudiantiles y las universidades en las que estudian.
Para el lector en México, leernos es una forma de contribuir a que la comunidad mexicana en Estados Unidos y en el extranjero sea cada vez más sólida y mejor posicionada en los sectores académicos y profesionales. Una comunidad que a pesar de la distancia se mantenga más cerca de México ya que el país necesita de todas y todos. Asimismo, este espacio nos permite fortalecer puentes para quienes desde México buscan llegar a instituciones como aquellas en las que estudiamos hoy, porque estamos convencidos de que necesitamos más mexicanos en muchas universidades en el extranjero. Finalmente, agradecemos de forma muy especial a nexos por abrirnos las puertas y apoyarnos desde la distancia para mantener esta red de mexicanos cada vez más sólida y activa.