7 enero, 2026

10 años reparando y restaurando Niños Dios y santitos en Tuxtla
Son 10 años los que Julio López lleva realizando reparaciones y restauraciones de figuras religiosas en Tuxtla Gutiérrez, y aunque en la actualidad desechar cosas y comprar artículos nuevos es muy común, él sigue reconstruyendo no sólo santitos, sino la fe en las personas.
Al interior del Mercado Juan Sabines se encuentra su pequeño local, donde desde muy temprano inicia con la minuciosa y detallada labor de reparación y restauración de figuras e imágenes religiosas.
Las experiencias que este oficio le ha dejado, lo llenan de satisfacción al saber que más que reparar una pieza, sana y remedia la fe de muchas personas que por años, incluso generaciones, han conservado esa imagen religiosa.

“Hace un par de años vino una señora joven, este como de unos 35 o 40 años, llorando, me dice: “Me dijeron que usted repara.”, “Sí”, le digo. Y me dice, “es que venía yo en el colectivo, pero se me cayó.” Se me cayó, dice, y es una reliquia de mi abuela y pasó a las manos de mi mamá, mi mamá falleció y ya entonces me quedó a mí como herencia, dice, pero se me quebró. Le digo, pero lo voy a cobrar de tanto. Sí, dice, no importa, lo que quiero es que vuelva yo a tener el mismo niño que yo tuve desde que yo era niña”, narró.
Julió López explica, aún con sorpresa, cómo las personas le dan un valor emocional a las figuras y piezas que le llevan, lo que a su vez le da un valor agregado a su trabajo, pues al reconstruir o reparar algún santito como un Niño Dios, también repara parte de esos recuerdos y emociones que alberga cada figura.

Aunque su oficio le apasiona y le complace ayudar a las personas a recuperar sus imágenes, Julio López señala que hay temporadas, como la decembrina, en las cuales se satura de trabajos, por lo que recomienda a quienes tienen alguna pieza o figura averiada, acercarse a su negocio con tiempo, y no esperar a que el tiempo y las prisas los alcancen, a fin de garantizarles una reparación puntual y de la mejor calidad.