22 abril, 2026

La entidad enfrenta el rezago lector con la esperanza de nuevas políticas
La situación de Chiapas en materia de hábitos de lectura y comprensión se torna alarmante, con un deterioro agudo en ambos rubros desde el 2018.
En los últimos ocho años Chiapas sufrió un deterioro grave, de acuerdo con cifras del Módulo sobre Lectura (MOLEC), del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
“Desde el 2018 hasta la fecha, según la MOLEC, el tema del hábito de la lectura y el tema de comprensión, en vez de que haya crecido, pues [ha ido] en decrecimiento; entonces estamos hablando que hoy por hoy urge instalar políticas públicas en el acceso del libro”, indicó.
En este sentido, y en el marco del Día Internacional del Libro, Julio Sánchez Esquinca, representante del proyecto Chiapas Lee, subrayó que la entidad enfrenta una situación alarmante.
Desde 2018, el número de librerías en el estado se redujo de más de 500 establecimientos a 52, una caída cercana al 90 por ciento.
“Desde el 2018 se ha venido una reducción del 300 % [sic]; anteriormente se tenía censado arriba de 500 en el estado, que básicamente el concepto de librería-papelería o algunas mercerías en donde había libros”, indicó. (La cifra exacta del entrevistado no coincide con el cálculo porcentual real, que es de alrededor de 90 %.)
Pese a las cifras que abruman a Chiapas, Julio Sánchez Esquinca ve con optimismo algunas iniciativas recientes. El gobierno estatal ha comenzado a distribuir libros y a formar clubes de lectura, mientras que los bazares de segunda mano y los intercambios entre lectores han abierto una alternativa accesible para quienes encuentran el precio del libro nuevo como una barrera.
En paralelo, el formato digital crece, aunque Sánchez Esquinca hace un llamado a consumirlo por canales legales, ya que la circulación de archivos PDF sin autorización daña toda la cadena del libro: autores, editores, correctores e ilustradores.
Ante este panorama, Sánchez Esquinca consideró urgente la implementación de políticas públicas que garanticen el acceso al libro, incluyendo la legislación de tasa cero y beneficios fiscales para el sector editorial.
Sobre los perfiles lectores actuales, destacó que los chiapanecos de entre 16 y 25 años consumen principalmente sagas de fantasía como Alas de Dragón y Harry Potter, mientras que entre las mujeres la lectura creció más del 60 %, con preferencia por temas de emprendimiento, vida emocional y familia.
Finalmente, Sánchez Esquinca remarcó que el verdadero reto está en el hogar, y señaló que si los padres no refuerzan el hábito desde casa, ningún esfuerzo institucional será suficiente para sacar a Chiapas del último lugar nacional en comprensión lectora.
“El tema económico, los libros pues sí llegan a ser… pues no es una canasta básica, sin embargo yo siempre he puesto ahí el tema de que no es tanto un tema económico, o sea sí sería, pero no, porque no me dejas mentir que las juventudes hoy por hoy sí pueden comprar algunos smartphones pues arriba de precios exuberantes y no un libro de 200, 300 pesos”, remató.
